Una aproximación al lenguaje visual de Ismael Merla.
Una aproximación al lenguaje visual de Ismael Merla.
Lo que conocemos desde hace miles de años como “La historia de la humanidad” no es más que una cuidadosa selección de acontecimientos elegidos para la construcción de la narrativa del mundo. Desde que el lenguaje existe, en sus múltiples formas, la humanidad no ha hecho más que elegir lo que desea que sea contado sobre ella y transmitirlo a través de las generaciones. Pero sabemos que la historia va más allá: también es lo que se omite, lo que se excluye, lo que se aglutina en ocasiones de forma caprichosa; lo que sirve como punto de partida para otros acontecimientos.
Ismael Merla propone en su cuerpo de obra un ejercicio artístico ambicioso y titánico; sus collages muestran una contradicción humana por excelencia; por una parte, el artista selecciona cuidadosamente las imágenes, con el fin de conceptualizar en su obra esta labor humana milenaria de selección y recolección. Pero por otra, su trabajo muestra en esa misma aleatoriedad, la fragilidad de nuestro albedrío. Es por eso que lo propuesto por Ismael Merla es titánico; por una parte, muestra la dialéctica de la historia, juega con la forma en la que opera el tiempo, cómo elegimos lo que consideramos importante para conservar como historia y las razones que usamos para ello. Pero no debemos confundirnos, puesto que su arte no es una denuncia, sino una lectura de la epistemología del mundo, es observar su mirada y ver cómo esa mirada selecciona lo que él considera que es necesario conservar.
Esto no significa necesariamente que el artista pretenda reemplazar el lenguaje de la historia con su arte; más bien, pretende mostrarnos cómo la historia se ha construido con todas sus complejidades, a partir de un básico ejercicio de selección. Es por ello que él, a través de las imágenes del collage, extraídas de los más variados lugares, selecciona de forma lúdica los elementos que serán los componentes. Jugando con ese albedrío, con esa arbitrariedad, él se erige como el “ordenador”, aquel que logra aglutinar las principales imágenes, que al igual que la historia, también sirven para dar pie a otras historias, y en el caso de Ismael Merla, para dar pie a otras nuevas imágenes que vendrán a superponerse con estas y originarán nuevas obras, nuevos juegos.
La obra de Merla es por lo tanto el retrato de las contradicciones y el azar que nos construyen en el tiempo, nos confunden, pero que a la vez, nos otorgan un punto de partida para una nueva creación, una creación que al igual que la historia, nunca se detiene.
John Rigs . New Jersey. 2018

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